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La
Voz de Galicia
Domingo, 22 de Mayo de
2005
Francisco
Larrañaga, español en el corredor de la muerte
Paco pide un juicio justo
La
familia del joven hispano filipino condenado a muerte por el asesinato de
dos hermanas busca el apoyo de España para que el Supremo de ese país
repita el proceso
«Paco
Larrañaga tiene la mirada triste; su rostro refleja el cansancio de ocho
años en la cárcel y de su boca sólo salen ruegos y juramentos de
inocencia. Pero lo hemos encontrado sereno, fuerte y con entereza moral,
convencido de que no es culpable». La frase es de Jordi Jané, diputado
de CiU, que junto con un grupo de parlamentarios españoles visitó hace
un mes al joven hispano filipino condenado a muerte en una cárcel de
Manila
.
Paco
nació en 1978 en la isla de Cebú, cuya capital es la ciudad más antigua
de Filipinas y la que tiene una herencia española más evidente. Hijo del
pelotari español Manuel Larrañaga y de la filipina Margarita
González, nieta
del
presidente filipino Sergio Osmeña, tiene dos hermanos y desde su
nacimiento posee la doble nacionalidad española y filipina.
Había
comenzado sus estudios en la escuela de Artes Culinarias de Manila cuando
el 16 de julio de 1997 un trágico suceso cambiaría su vida. Ese día
desaparecieron de la isla de Cebú las hermanas Marijov y Jacqueline
Chiong, de 19 y 21 años. La pequeña había ganado el concurso de belleza
del
instituto y la mayor era la mejor estudiante de su clase. Según el
sumario, las hermanas fueron violadas, golpeadas y humilladas en lo que la
policía describió
como
«una orgía de vejaciones». Sólo se encontró un cadáver calcinado,
que se supone que es de la mayor de las hermanas, ya que nunca se le
practicó la prueba del ADN. La otra supuesta víctima no ha sido hallada.
La
implicación de Paco en el suceso vino
del
testimonio de David Valiente Rusia, un delincuente común con pequeños
delitos pendientes en EE.UU. que aseguró, a cambio de su inmunidad, haber
participado en el crimen junto a varios jóvenes de la élite local,
incluido el joven hispano filipino. También utilizó las declaraciones de
cuatro personas que aseguraban heberle visto en el lugar
del
crimen. El 5 de mayo de 1999, Paco fue condenado a cadena perpetua junto a
los otros seis procesados.
Desde
ese día, la lucha de la familia de Paco para demostrar la inocencia de su
hijo por la grand mmmmmmm
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ROLEX DE LA PENA
cantidad de irregularidades que a su juicio rodeó el
proceso no ha tenido descanso. La defensa denunció que el juez Martín
Campo había desestimado los 35 testimonios que se presentaron en los que
se afirmaba que Paco estaba en Manila y no en Cebú el día de los hechos.
Incluso se presentaron las listas de los pasajeros de todas las compañías
aéreas que hacen la ruta entre las dos islas para demostrar que no había
regresado a la casa familiar y los testimonios de sus profesores, compañeros
de clase e incluso
del
portero de su bloque de apartamentos asegurando haberle visto la noche
del
suceso. Sin embargo, el juez desestimó todos los testigos al ser la mayoría
amigos
del
procesado.
Inyección
letal
El recurso presentado por la familia daría un giro en febrero
del
2004 cuando el Supremo filipino toma la decisión de volver a contemplar
el caso. Pero lo que al principio era una tenue esperanza de resolver
favorablemente el proceso se convertiría en el golpe más duro en la vida
de Paco. Sin poder contar con el testimonio
del
juez Martín Ocampo al haber fallecido, el alto tribunal confirma la
culpabilidad de Larrañaga y considera que la cadena perpetua era blanda y
por ello es condenado junto a los otros seis jóvenes a pena de muerte por
inyección letal.
Agotados todos los recursos legales, la familia lucha desde ese día con
la ayuda del Colegio de Abogados de Madrid, con la influencia del Gobierno
español y de todos los grupos parlamentarios para que el Supremo filipino
se pronuncie sobre la petición presentada de una moción de
reconsideración para que el juicio se repita por las múltiples
irregularidades que rodearon el juicio.
Filipinas tiene en estos momentos una moratoria a la pena de muerte
aprobada por el actual Gobierno de la presidenta Gloria Macapagal, pero
en caso de que se produzca un cambio en el ejecutivo Paco estaría en un
plazo de ejecución de 14 meses.
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